de vuelta
De tantos momentos que vivo
Y no encuentro las ganas
Que el disfrute me ayude.
Me marcho entre la bota de cuero
Y el mar del encuentro,
Y los barcos militares,
Y las casas blancas...
Por la senda que me invente
A pesar de tu pesar.
El azul se unifica
Cuando el sol y sus ángulos
Se marchan llorando gotas
De rojo Versacce.
El negro resbala
En el peldaño ondulado
Que separa tu rostro,
Las olas y el mío.
Me apetece nadar
Y amortiguar la caída
De otra estrella con forma de pena.
Que me dicen al oído
Que no pido guitarras raras,
Conseguir volar...
Quiero tan sólo besarte
En el instante en que se pierde la tarde
Entre la rima libre
Y un soneto de sal.
Hoy empiezo a convencerme
De dejar el viaje a los viajantes,
Y ser lugar donde fundirse,
Risotto de luna,
Cordero y tomillo,
Besos de tornillo...
Y tus labios anclados
En el silencio de mis días.



